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Es el momento: di NO a la violencia al volante

20 febrero, 2018Soledad Pérez Ramírez

¿Quién no ha soltado un insulto mientras va conduciendo alguna vez? ¿Quién no ha pisado el acelerador para que no le cambie el semáforo? Sabemos que a veces estas conductas pueden parecer comunes y ni siquiera nos damos cuenta de que estamos haciéndolo. Pero la realidad es que cada vez que tenemos uno de estos gestos nos estamos convirtiendo en conductores violentos y agresivos, y ponemos en peligro la seguridad vial. Porque no, la violencia al volante no es solo derrapar en una curva o participar en carreras ilegales…

Conductas propias de un conductor agresivo

Hay cosas que hacemos casi sin darnos cuenta pero, ¿y si estamos siendo agresivos cuando conducimos sin saberlo? La mejor manera de empezar a evitarlo y cambiarlo es ser consciente. Por eso hoy te traemos algunos de los ejemplos más comunes de violencia al volante, que podemos ver en nuestras carreteras casi a diario…

    1. Acelerones en semáforos en ámbar para no tener que parar cuando se ponga en rojo. No solo es peligroso y te hace conducir de una forma brusca y agresiva. Además es un comportamiento que puede costarte una multa, ya que el ámbar es para parar, no para acelerar.
    2. Adelantamientos bruscos, en zonas en las que está prohibido. Y, para rematar, hacerlo poniendo en peligro a algún ciclista (no respetando la distancia de seguridad obligatoria de 1.50 metros, o haciéndolo en zonas en las que no está permitido).
    3. Pitar seguidamente y de forma intensa, por ejemplo en atascos o momentos de tráfico intenso: por más que pites, el atasco no va a desaparecer… Y además de incomodar al resto de conductores, estás provocando contaminación acústica. Sabemos que no es fácil pero en los atascos lo mejor es no olvidar que la paciencia es la madre de la ciencia…
    4. Dificultar que te adelanten: eso de acelerar cuando te están adelantando, o simplemente no reducir un poco la marcha para facilitarlo, no es solo una conducta agresiva. Además te hace poner gravemente en riesgo la seguridad de todos los que te rodean, además de la tuya.
    5. No respetar los pasos de peatones. Las rayas en el suelo significan que el peatón tiene prioridad, aunque a veces eso te haga estar parado más de 5 minutos. Saltarte un paso de peatones no es una posibilidad.
    6. Pegarte al coche de delante. Por muy cerca que te pongas, no va a arrancar antes ni vas a llegar antes a tu destino. Lo único que consigues es agobiarlo, hacer que se sienta incómodo y, además, arriesgarte a un choque en cadena si alguien te da un pequeño golpe por detrás. Mejor no arriesgarse, ¿no crees?
    7. Giros ilegales. Es un clásico. Llegas al cruce de tu destino, pero esa señal de tráfico o esa línea discontinua te dicen que no puedes entrar directamente en la calle invadiendo el carril contrario, tienes que dar la vuelta. Y piensas, ¿para qué? Miras a un lado, luego al otro, y giras ilegalmente. Todo, muy rápido para que la policía no llegue. Pero aunque te ahorres 10 segundos por no tener que dar la vuelta, estás perdiendo en seguridad y poniendo en riesgo a todos los que viajen a tu alrededor: dentro y fuera de tu coche. ¿Merece la pena?
    8. Insultos y gritos al resto de conductores. No es solo una conducta agresiva. Es también una falta de respeto que puede, en un momento dado, hacer más daño del que creemos. Estamos seguros de que es algo que sueltas inconscientemente pero al utilizar palabras como “subnormal”, “maricón” o “loca”, como insultos, ¿te has parado a pensar qué significan y el daño que puedes hacer a los colectivos a los que aludes?
    9. Y muy en línea con lo anterior… Gestos insultantes o de desprecio como el famoso “corte de manga”, ¡hay que evitarlos!
    10. Ignorar los límites de velocidad. Es el más clásico de los comportamientos de conducción violenta. Conducir rápido puede reflejar estrés, ansiedad y agresividad al volante, además de llegar a ser muy peligroso.

Consecuencias de la violencia al volante

niño en coche

Pero, ¿cuáles son las verdaderas consecuencias de las conductas agresivas al volante? No es solo el hecho de poner en riesgo tu seguridad cuando conduces de forma violenta. En primer lugar, y como ya te hemos adelantado, también pones en riesgo la seguridad de otros conductores y personas que circulan por la vía.

Y lo más importante y que no debes olvidar: estás dando un ejemplo poco positivo a los más pequeños, tanto si viajan contigo en el coche como si van circulando por la calle o en algún coche que comparte la vía contigo. Recuerda que los niños son esponjas y que cada insulto, gesto o movimiento que hagas pueden asimilarlo y tomarlo como propio para el futuro. ¿Es este el ejemplo que queremos darle?

Di NO a la violencia al volante

Por todo esto desde WiYou Seguros decimos NO a la violencia al volante y NO a las conductas agresiva. Nosotros nos apuntamos a dar ejemplo, a evitar la violencia al volante y las conductas agresivas. ¡Únete tú también! Descubre nuestro compromiso con la educación y la seguridad vial en nuestra web.

Nuestro Compromiso

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